Huevos de gallinas camperas

Huevos de gallinas en libertad

En Pazo de Vilane mimamos nuestras gallinas para que nos devuelvan sus mejores huevos camperos. Por eso nuestra filosofía es «No fabricamos huevos, cuidamos gallinas». Cuando pusimos en marcha nuestro proyecto decidimos que nuestra forma de hacer las cosas iba a ser única, porque para nosotros el bienestar animal es y siempre ha sido prioritario.

La idea de criar gallinas con libre acceso a pastos, a diario, sonaba a locura cuando empezamos en 1996. Sin embargo, sabíamos que producir de forma sostenible nos llevaría a alcanzar el mejor huevo: un huevo campero de alta calidad con propiedades nutricionales únicas, procedente del corazón de Galicia.

La experiencia nos ha demostrado que no estábamos equivocados y que el bienestar animal es fundamental en la calidad de un alimento. 

Seguridad alimentaria

Seguridad alimentaria

Nos preocupamos por lo que comes, por eso contamos con dos certificaciones de calidad. La IFS de seguridad alimentaria, auditada y certificada por AENOR, y Galicia Calidade, marca de calidad de la Xunta de Galicia.

Las personas que trabajamos en Pazo de Vilane recibimos formación continua en seguridad alimentaria y nos comprometemos a darte el mejor huevo.

Por qué comprar huevos camperos

Cajas de huevos camperos
  • 1. Nuestro proyecto es único, por nuestra historia y experiencia, y porque todas nuestras gallinas reciben idénticos cuidados. Sólo criamos gallinas camperas. 

  • 2. Cuidamos de nuestras gallinas con un método propio desarrollado por Pazo de Vilane y aplicado día a día por granjeros especializados. Cada granja es atendida por los mismos profesionales, por eso las gallinas los reconocen.

  • 3. Nos preocupamos por su bienestar, por lo que permanecen durante todo su ciclo productivo con acceso a parques verdes. 

  • 4. Todos los días pasean por amplios pastos frescos.

  • 5. A través de sus picoteos incorporan nutrientes adicionales a su dieta (hierbas, flores, insectos, piedrecitas…) que revierten en la calidad del huevo que producen.

  • 6. Les proporcionamos una variada y completa alimentación, la mejor disponible, para conseguir el máximo bienestar animal y el huevo de mayor calidad.

  • 7. Nuestros huevos camperos tienen un sabor y aroma especial, casero, tradicional, como los «huevos de casa» que se producían décadas atrás en las aldeas gallegas. 

  • 8. Las gallinas de Pazo de Vilane se alojan en granjas pequeñas y se vela por su bienestar también dentro del gallinero.

  • 9. Nos ocupamos de cuidar el ambiente y la higiene de los nidos o ponederos.

  • 10. En Pazo de Vilane también fomentamos el empleo rural y el emprendimiento de pequeños productores en la comarca de A Ulloa (Lugo).

Huevos de pazo gallego

Huevos de Pazo gallego - Pazo de Vilane

Los huevos camperos de Pazo de Vilane se diferencian de los demás por la forma en la que cuidamos las gallinas.

Para conseguir auténticos huevos camperos de pazo gallego, nuestros animales disfrutan todo el año de pastos frescos y tiernos gracias al clima de Galicia, con abundantes lluvias y temperaturas moderadas en verano.

Se trata de una característica básica de nuestros huevos camperos ya que de esta forma se incorporan nutrientes que aportan al huevo una calidad, textura, aroma y sabor diferentes. 

El pastoreo diario aporta al huevo minerales, aminoácidos, proteinas y multitud de vitaminas (grupo B y K, A,D y E) además de calcio, fósforo y carotenoides. Salir todos los días a picotear hierba, piedrecillas e insectos aumenta el ácido linoleico del huevo y los ácidos grasos Omega 3.

A esto hay que añadirle la selección de cereales y oleagionosas de la que se compone el pienso del que se alimentan, procedente directamente de grano de la más alta calidad, sin productos derivados o de síntesis.  

Para que un huevo pueda ser considerado campero debe demostrarse que proviene de gallinas criadas en la naturaleza, con acceso a extensos parques verdes. 

El bienestar de los animales exige que puedan llevar una vida adecuada a su naturaleza y desarrollando sus instintos, realizando baños de arena, revoloteando, correteando en manadas y ejercitando las alas y las patas.

Por todo eso, y mucho más, nuestro huevo campero es único.