Rosquillas

60 minutos 8 comensales

Aviso a golosos: si no has probado estas rosquillas caseras de Pazo de Vilane, ¡no lo hagas, porque te convertirás en adict@!

Esponjosas, dulces, de textura suave… ¡Se deshacen en la boca!

Y encima son sanas y nutritivas, para las meriendas o las “medias mañanas” de los niños o los mayores. Ve a la cocina y cíñete el delantal, que vamos a enseñarte en un santiamén a preparar rosquillas caseras de las de antes. Ricas-ricas, de verdad.

Todos recordamos aquellas fuentes rebosantes de rosquillas caseras que la abuela sacaba de la alacena cuando íbamos a su casa a merendar. Al ver nuestra cara de felicidad ella sonreía de oreja a oreja; más aún cuando las mojábamos en leche o le pedíamos repetir una y otra vez. Estarás de acuerdo en que hay tradiciones que no se pueden perder. Por eso ha llegado el momento de que tomes el relevo y te luzcas con la verdadera receta de rosquillas caseras de tu abuela. Y es que no puede haber merienda más sana y nutritiva: huevos camperos, harina, leche, aceite… Ideal para alimentar a los más pequeños... ¡Y a los mayores! Estas rosquillas caseras sólo llevan ingredientes naturales, y para colmo son mucho más fáciles y rápidas de lo que parecen.

Paso a paso para unas rosquillas caseras perfectas (de chuparse los dedos)

  • ¿Su único secreto? Los huevos: camperos, fresquísimos y recién recogidos en el Pazo.
  • Vigila bien la temperatura del aceite. Si está demasiado caliente, se te "arrebatarán"; si, por el contrario, el fuego está muy suave, corres el riesgo de que se te deshagan.
  • No esperes a que se enfríen demasiado para espolvorearlas con azúcar: mejor, en caliente.
  • Aquí va nuestro Tip Pazo de Vilane: en un procesador o robot de cocina puedes preparar un azúcar glas “diferente” si añades la ralladura de un limón y una cucharadita de canela. ¡Verás qué sabor!
 

Ingredientes

  • 2 huevos camperos Pazo de Vilane
  • 4 cucharadas de azúcar
  • 75 ml de leche
  • ½ kg de harina (tamizada)
  • ½ sobre de levadura
  • 1 cucharada de aceite de girasol
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 cucharada de anís
  • Azúcar glas
  • 10 gr. de mantequilla a punto de pomada

Elaboración

  1. Echa en un bol la harina tamizada, los 2 huevos camperos Pazo de Vilane, el anís, el aceite de girasol, la levadura, la leche, la mantequilla y las 4 cucharadas de azúcar.
  2. Amasa con las manos hasta conseguir una textura homogénea y deja reposar la mezcla media hora, tapándola con un paño limpio.
  3. Embadúrnate las manos con aceite, así como la superficie en la que vayas a situar las rosquillas (una bandeja).
  4. Toma pequeñas porciones y dales forma de bola.
  5. Calienta aceite (suficiente para cubrir las rosquillas) hasta que humee, pero baja a fuego medio inmediatamente, para que no se quemen.
  6. De una en una, toma las bolas, hazles agujeros en sus centros para darles forma de rosquilla y ve echándolas en el aceite. Dales la vuelta para que se doren uniformemente.
  7. Una vez fritas, retíralas a un plato o bandeja con papel absorbente e, inmediatamente, rebózalas en azúcar glas.