Pastel de cabracho

60 minutos 8 comensales

El pastel de cabracho es una de las múltiples versiones del puding de pescado que tanto nos gusta preparar en el norte de España. Esta receta tiene fama de complicada y laboriosa; pero es todo lo contrario: fácil y rápida. En realidad, la mayor parte del tiempo se lo lleva el horneado.

La receta que hacemos en Pazo de Vilane lleva cabrachos y pescadilla, pero los puedes sustituir (o combinar) con infinidad de pescados: pescados de roca, rape, bonito o atún fresco, gambas…

¿Te dejas tentar para incluir este pastel de cabracho en tu menú festivo?

Pastel de cabracho fácil con huevos camperos de Pazo de Vilane

5 motivos por los que deberías hacer pastel de cabracho (en Navidad o en cualquier fiesta)

1º: El pastel de cabracho es muy económico, porque al mezclarlo con ingredientes asequibles -huevos camperos, nata, tomate frito-, consigues que la mezcla del molde crezca mucho y da de sobra para muchos comensales.

2º: Es resultón y muy de fiesta. Puedes adornarlo, servirlo con mayonesa casera (hecha con huevos camperos de Pazo de Vilane, por supuesto) y disponerlo en rodajitas muy elegantes sobre una bandeja mona... Perfecto para una comida de lujo.

3º: Suele gustar a los enemigos de los pescados (como algunos niños) porque el tomate frito, los huevos y la nata líquida ayudan a suavizar el sabor del cabracho y la pescadilla.

4º: Se puede preparar con antelación y guardar en la nevera. Así, cuando llegan los invitados (guapos y arreglados, con la botella de vino en la mano) no te pillan con la cocina revuelta y el pelo de naúfrago.

5º: Es muy original, no está nada visto, y está riquísimo (que últimamente el nivel se ha puesto muy alto, y el que menos esperas lo borda en la cocina). Nadie te pondrá una pega. Garantizado.



Ingredientes

  • 6-7 huevos camperos Pazo de Vilane.
  • 2 cabrachos de 450 gr cada uno (o 250 gr de lomos limpios).
  • 1/2 pescadilla (250 gr. una vez limpia).
  • 350 ml de nata líquida.
  • 150 gr tomate frito.
  • 1 cucharadita de café de nuez moscada.
  • 1 hoja de laurel

Elaboración

  1. Precalienta el horno a 180 º, con calor arriba y abajo.
  2. Hierve por separado los cabrachos y la merluza (15 minutos aprox.) con un poco de cebolla, la hoja de laurel, aceite de oliva y sal. Para darle más sabor puedes añadirle un puerro, una zanahoria y unas ramitas de perejil.
  3. El cabracho debe hervirse entero, con su piel y cabeza (pero pide en la pescadería que te lo limpien previamente). La media merluza hay que hacerla igualmente con su piel.
  4. Cuando estén hechos los dos pescados, retira las pieles, las espinas (ten cuidado especialmente con las espinas del cabracho; son muy finas) y desmígalo con las manos. Haz trocitos muy menudos, tanto para lograr una buena textura como para asegurar de que no se cuele ninguna raspa.
  5. En un bol, bate los huevos camperos e incorpora la nuez moscada.
  6. Añade el cabracho y la pescadilla, la nata líquida y el tomate frito.
  7. Remueve bien toda la mezcla y vierte sobre un molde rectangular.
  8. Deja que se haga en el horno a 180 º durante aproximadamente ¾ de hora. Dependerá del molde y de la potencia de tu horno, pero sabrás que está hecho en cuanto lo veas cuajado y al introducir la punta de un cuchillo, salga limpio (como si fuera un bizcocho).
  9. Deja atemperar, desmolda y adorna. El pastel de cabracho se lleva muy bien con las olivas, las tiras de pimiento rojo, unos espárragos...