Filloas gallegas

Mmmm ¡filloas! Uno de los postres más tradicionales que se hacen en Galicia. Hay quien las compara con las crepes, pero son aún mejores

30 minutos 6 comensales

Si tuviéramos que dar una medalla al más famoso y rico postre gallego, seguro que las filloas lucharían a muerte en esta reñida competición. Porque las filloas son suaves, de textura agradable y combinan de maravilla (esto es, consiguen re-crear nuevos sabores) con cualquier ingrediente: crema pastelera, nata, mermeladas, rellenos de frutas, de leche condensada…

Con nuestra receta tradicional gallega de filloas te saldrá masa suficiente como para dejar satisfechas a unas 6-8 personas. Prepárate para el triunfo y los halagos, porque… ¡Entran solas!

Recetfilloas gallegas pazo

Los trucos de una cocinera gallega de primera para conseguir las mejores filloas gallegas

  • Normalmente, y hasta que la sartén toma la temperatura adecuada, las primeras filloas no salen perfectas. Es cuestión de ir tanteando la temperatura ideal…
  • La sartén es tu principal herramienta para el éxito: escógela de aluminio fundido, con capa antiadherente y con buen grosor (aunque pese un poco más, suele merecer la pena). 
  • La clave para hacer una filloa de campeonato es la cantidad que se echa en la sartén. Debe ser muy poca, y hacerlo de golpe, extendiéndola inmediatamente; el objetivo es que quede lo más fina posible. 
  • No obstante, la filloa no debe quedar crujiente, así que deberás retirarla enseguida, apenas tome color. 
  • Mucho antes que los chefs modernos, los gallegos inventamos la “cocina en vivo”. Las filloas es uno de esos postres que deben comerse en el momento, recién sacado del fuego. 
  • Por eso, organiza muy bien tu comida para poder hacer las filloas sin que los comensales esperen mucho. Un buen truco es levantarse de la mesa en mitad del segundo plato y poner a calentar la sartén, a fuego lento. En cuanto tome la temperatura adecuada, cuajar las filloas gallegas será coser y cantar. 
 

Ingredientes

  • 4 huevos camperos Pazo de Vilane a temperatura ambiente
  • 750 ml de leche entera
  • 100 ml de agua
  • 100 gr de harina blanca de trigo para repostería (sin levadura)
  • Una pizca de sal marina fina
  • 75 gr de mantequilla para engrasar

Elaboración

  1. En un bol con la harina añade la leche, el agua y los huevos
  2. Echa un pellizquito de sal y bate los ingredientes. La masa debe quedar bastante líquida.
  3. Deja reposar 15 minutos en la nevera.
  4. Engrasa ligeramente una sartén con mantequilla (o bien con un trozo de tocino, tal como se hacía originariamente en muchas aldeas gallegas) y caliéntala a fuego lento.
  5. Añade de golpe un cacito de masa (muy poca cantidad) y extiende, hasta que te quede muy fina.
  6. Si es necesario, retira la masa sobrante volcando la sartén sobre el bol de la masa.
  7. Cuaja a fuego suave la filloa (que apenas tome color).
  8. Cuando esté lista, dale la vuelta.
  9. Cuando los bordes se despeguen, tira de ellos con las manos y reserva en un plato.
  10. Colócalas en un montón, tapándolas con papel film. Repite hasta terminar la masa.
  11. Espolvorea con azúcar, o rellénalas de mermeladas de arándanos o frambuesa, crema pastelera…