Santiago Rodríguez Gómez, gestor de operaciones de Pazo de Vilane y papá viajero

 

Nuestro gestor de operaciones, Santiago Rodríguez Gómez (Santi para toda la familia Pazo de Vilane) no sólo se encarga de la prevención de riesgos laborales; también da apoyo a las labores de Calidad y a la encargada del Almacén. Se ocupa de las entradas, salidas y mantenimientos, de la gestión de la flota de vehículos y de llevar al día la documentación sanitaria de las granjas, tanto la relativa a instalaciones como a camadas. 

Santi, buena parte del día la dedicas a “poner orden”, aunque dicen que siempre reservas tiempo para algo mucho más dulce…

(Ríe). ¡Desde luego! Para nuestras mermeladas Pazo de Vilane, de frambuesa, arándanos y tomate. Me encargo de supervisar el almacenamiento de la fruta, de la gestión de la fabricación (que es artesanal) y de todo lo que tiene que ver con su envasado y el embalaje, además de los procesos finales, o sea, del almacenamiento y la expedición. Poco a poco las mermeladas van llenando más mis jornadas, y más aún desde que estrenamos nuestra tienda online, en enero. 

Santi se encarga de coordinar todo lo relativo a nuestras mermeladas artesanales de tomate, frambuesa y arándanos.

Ya llevas tres años en el Pazo, ¿recuerdas cómo empezaste? 

Entré en Producción, en las oficinas, para llevar sobre todo la prevención de riesgos. Con el tiempo he ido asumiendo más funciones, y el año pasado por estas fechas me convertí también en enlace entre las granjas y el almacén debido a las medidas anticovid. 

Es decir, antes de la pandemia los propios trabajadores de las granjas introducían los huevos en el almacén en cuanto los recogían. Ahora, para procurar que ambos tipos de empleados estén aislados en “grupos burbuja”, yo recibo los huevos y los introduzco en el almacén con las máximas medidas de seguridad.

El objetivo final es limitar en lo posible los contactos entre trabajadores, o sea, minimizar los riesgos si se produce un contagio. 

¿Vives cerca de Pazo de Vilane? 

Sí, a unos 25 km, en Melide (A Coruña), una villa medieval preciosa, con mucha vida porque está en un punto estratégico, justo en el cruce de los Caminos Primitivo y Francés del Camino de Santiago. Así que habitualmente está lleno de peregrinos, sobre todo en verano. Tenemos conventos e iglesias románicas, y también alguna muy destacada barroca. ¿Sabías que en Melide se conserva el cruceiro más antiguo de toda Galicia? Es famoso, además, por su buen pulpo y por su queso. 

Cruceiro de Melide, el más antiguo de Galicia.

Y me han hablado también de la calidad de su fruta…

(Ríe) ¡Eso lo dices por el negocio de mi mujer! Sí, efectivamente tiene una frutería allí, todo un desafío para la familia, porque ya sabes que con un comercio propio siempre faltan horas…

¿Tenéis una niña, verdad? 

Sí, de 5 años. Ahora, con esta situación del covid, tenemos que echarle más imaginación para tenerla entretenida, aunque lo cierto es que nos ha sorprendido lo bien que se ha adaptado a las mascarillas, a los confinamientos… De vez en cuando nos dice que tiene ganas de volver a las colchonetas, o a retomar algún plan de ocio que solíamos hacer, pero lo lleva bien en general.  

¿Qué os gusta hacer todos juntos? 

Pues cuando podemos –siempre adaptándonos a las actuales circunstancias- nos encanta viajar. Tenemos familia en Barcelona y en Extremadura, así que les visitamos bastante. También nos gusta mucho Portugal y Canarias, sobre todo Lanzarote, porque tiene cosas interesantes que visitar con la niña. Ya sabes, nuestros planes viajeros se adaptan mucho a ella. 

Esta es la casa de los padres de Santi, un sitio verdaderamente idílico.
Plof, el boxer de la familia, vigila de cerca las ovejas mientras pastan en los verdes prados…

¿Y cuando estáis en casa?

Pues visitamos a mis suegros o a mis padres. Tienen animales, porque viven en casas de campo, así que ¿qué mejor plan para la niña que estar con la familia y en contacto con la naturaleza? A veces también pasamos tardes tranquilas, viendo pelis o series (aunque no soy mucho de televisión); últimamente he seguido The Good Doctor y Scorpion. 

¿Y te entretiene cocinar? 

Hago mis cositas… ¡Sobre todo con nuestros huevos camperos! Uno de mis platos preferidos son los huevos rellenos con pasta de atún, tomate frito casero, yema…

Últimamente también me gusta hacer una tortilla francesa, poco hecha, rellena de queso de Arzúa-Ulloa (el de la DO de nuestra comarca) y patatera, un embutido extremeño que me envían nuestros familiares (se puede hacer con cualquier chorizo poco curado). 

Vista de la Ría de Combarro, con sus pintorescos horreos en primer plano.

¿Y a ti que te encanta viajar, con qué lugar te quedarías de Galicia?

¡Qué difícil elegir! Siempre que podemos nos escapamos a Combarro, un pueblecito marinero muy cerca de Pontevedra. Es precioso: está lleno de cruceiros y de hórreos alineados en la orilla de la ría, rodeados de casas de pescadores… Todo muy pintoresco. ¡Y con la luz tan especial de las Rías Baixas!

Otro rincón cercano que recomiendo es el Castillo de Pambre, en Palas de Rei, muy cerquita (a 20 minutos) de Pazo de Vilane. Es un castillo militar medieval del XIV con una historia increíble y misteriosa.

Cuéntanos, no nos dejes con la curiosidad…

Pues todo empieza con su dueño original, Gonzalo Ozores de Ulloa, X Señor de Ulloa, que era uno de los fieles caballeros de Pedro I. Cuando éste murió a manos de su hermano, D. Enrique, el nuevo rey le hizo prisionero y le despojó de todas sus posesiones para repartirlas entre sus partidarios. Al Señor de la Ulloa le costó muchos años recuperarlas, pero tras muchas luchas lo consiguió. Fue entonces cuando mandó levantar el Castillo de Pambre, para contar con una fortaleza que protegiera sus tierras. 

Aparte de la belleza y solidez del castillo, la rapidez con que fue construido dio lugar a muchos rumores y leyendas entre los aldeanos, hasta el punto de que se llegó a decir que lo habían levantado en una sola noche los mouros, esto es, magos gigantes. 

El Castillo de Pambre bien podría ser el escenario de un cuento medieval

Desde luego, Galicia es una tierra llena de historias mágicas…

¡Y la Ulloa mucho más! Pero es una gran desconocida. Por eso animo a todo el que no conozca nuestra comarca a visitarla en cuanto pueda. ¡No le defraudará!