Proyectos de mujeres emprendedoras en tiempos de Covid: Sabela y Karina nos demuestran que emprender es posible

Proyectos de mujeres emprendedoras: Sabela y Karina

 

Justo hace un año en Pazo de Vilane decidimos apoyar proyectos de mujeres emprendedoras cuyo eje fuera la sostenibilidad, la economía circular, la recuperación de materiales y el reciclaje.

Fruto de ello surgió nuestro concurso del Día de la Mujer Emprendedora de Pazo de Vilane 2019, que obtuvo una gran acogida: participaron casi 70 mujeres emprendedoras de toda España, entre ellas, nuestras vencedoras, Sabela Fuentes y Karina Sánchez.

El premio consistía en una ayuda para lograr el éxito en su emprendimiento: un fin de semana de toma de contacto y puesta en común en el Pazo, y una mentoría o acompañamiento de desarrollo personal y empresarial durante seis meses.

Desde luego, 2020 no ha sido un año fácil para nadie. La pandemia ha frenado en seco su actividad durante largos meses, y ahora deben afrontar una dura crisis económica.

Pero esto no las ha vencido.

Orientadas por Pazo de Vilane, nuestras emprendedoras siguen empeñadas en levantar de la nada sus proyectos empresariales.

Sabela: artista sin límites

Sabela, una de las mujeres emprendedoras ganadora del concurso Día de la Mujer Emprendedora Pazo de Vilane 2019
Sabela, en su taller de O Grove (Pontevedra).

Nuestra primera protagonista, Sabela, es artesana (cuenta con el Certificado de Artesanía de Galicia) y restauradora de muebles; dirige un pequeño e inspirador taller, A Factoría Atelier, en O Grove (Pontevedra), y una tienda online llena de preciosos muebles recuperados, lámparas, objetos de decoración y bolsos en cuero y madera.

Todos sus artículos son personalizados, artesanales, trabajados por ella misma.

Y muchos se crean a partir de materiales desechados y reciclados, como las maderas de deriva (las que arroja el mar), de originales formas.

La recuperación, la economía circular y la inserción en el medio rural son tres de los aspectos que nos encantaron de la idea de Sabela y lo que la hizo destacar entre el resto de proyectos de mujeres emprendedoras.

La primera visita a Pazo de Vilane me vino como caída del cielo. Conocer a Nuria y a Piedad –las responsables del Pazo- tan humanas, tan cercanas, me dio toda la confianza y seguridad que en ese momento me faltaban. Se cumplía poco más de un año del inicio de mi proyecto y salíamos de la primera oleada del Covid…”

“Lo mejor del mentoring para emprendedoras que hemos venido desarrollando es que tiene un enfoque dual: una parte profesional, en la que Pazo de Vilane te aporta su visión objetiva sobre tu negocio -puntos fuertes, aspectos a mejorar, vías de desarrollo- y otra, personal, muy valiosa: las virtudes que tienes y debes potenciar, frente a las trabas que te impiden crecer”.

La mentoría no es en serie, sino personalizada, y ahonda en lo más profundo de ti. Y es que las emociones de las mujeres emprendedoras están ahí e influyen en el desarrollo del proyecto: los miedos, las alegrías, las inseguridades… Y lo que ha sido tan necesario como bonito es que hemos sacado todas ellas para ordenarlas”, asegura Sabela.

Muebles de A factoría Atelier, uno de los proyectos de mujeres emprendedoras del Concurso Pazo de Vilane 2019
Mueble restaurado por Sabela.

Lo que más he valorado es que Nuria y Piedad me han reconciliado con mi creatividad, que yo pensaba que perjudicaba –por excesiva- a mi negocio. He entendido que no se trata de coartarla, sino de ponerle orden y dirección. En realidad, es una virtud que debo saber encauzar y aprovechar”.

También estoy disfrutando mucho con Pazo en los temas de digitalización, a los que tenía mucho respeto. Y lo mismo me ha ocurrido con el área financiera: ha sido genial contar con su visión externa y objetiva”, concluye Sabela.

“¿Qué hasta dónde me gustaría llegar junto a Pazo de Vilane? ¿Por qué poner límites? Sueño con que A factoría Atelier llegue a ser una empresa consolidada, como Pazo de Vilane, que es conocida en toda España”

Karina: pura fuerza “verde”

Karina es venezolana, hija de emigrantes gallegos, antropóloga y recientemente retornada y afincada en Lugo.

Su idea, la producción de fertilizante orgánico a partir de materia prima recogida en la capital lucense, nos conquistó enseguida, porque reúne muchos de los valores que buscábamos en los proyectos de mujeres emprendedoras de Pazo de Vilane: revalorización de la agricultura tradicional, cuidado del medio ambiente, reutilización, producción en y para el rural, economía circular, inserción social, creación de puestos de trabajo en Galicia…

Todo un reto, sin duda; pero Karina es pura fuerza. Una mujer de raigambre.

Karina, una de nuestras mujeres emprendedoras de Pazo de Vilane, junto a sus hijas - Proyectos de mujeres emprendedoras
Karina, en su laboratorio, enseñando a sus hijas el proceso de producción de su fertilizante orgánico.

“Definiría los meses que llevamos de mentoría para emprendedoras como una bocanada de aire fresco y de ánimo extraordinario. La cercanía con que me tratan Nuria y Piedad, conocer su historia, el ser recibida en el Pazo, en su hogar… Ha sido toda una experiencia. Me hicieron sentir muy en casa”.

“Ellas son el eslabón perdido entre mis sueños de emprendedora y la realidad de una empresa ya consolidada y conocida en todo el país. Me confortó que me dijeran, <<¡sí, nosotras también nos sentíamos así llamando de puerta en puerta con nuestros huevos… Pero perseveramos, y lo hicimos!>>. Son gente real, muy trabajadoras y con una gran admiración por las mujeres emprendedoras”.  

“Mi proyecto está en una fase muy inicial, pero esto ha resultado ser enriquecedor para la mentoría, pues me han asesorado en momentos críticos iniciales. Desde pulir la idea hasta el estudio de viabilidad, pasando por la elección del modelo de sociedad jurídica o la red de contactos para tantear el terreno… Y todo ello con una perspectiva de economía circular, completamente verde. Porque Pazo de Vilane cree firmemente en estos valores, y los defiende por encima del criterio económico”, asegura Karina.

Hummus orgánico producido por Karina, ganadora del Concurso de mujeres emprendedoras de Pazo de Vilane.

“Compartimos la misma visión: quiero que mi gente pueda crecer en el rural y tener una vida agradable, con arraigo en su tierra. Mi sueño es crear un espacio de trabajo para vivir, no para producir en cadena, y con sueldos dignos, que nos permitan desarrollarnos y permanecer en Galicia. Con Pazo de Vilane puedo hablar el mismo idioma… Y eso es una maravilla”.

“Una de las cosas que me emocionaron (aunque también me han tenido que tirar de las orejas en otras ocasiones) fue que me dijeran que admiraban mi fuerza de voluntad, perseverancia y convicción. Los valores que siempre están presentes en los proyectos de mujeres emprendedoras. Eso me dio alas”.   

“¿Sabes qué fue lo mejor? Que a pesar de mis dudas, y más allá de que consiga el éxito en mi emprendimiento, Nuria y Piedad -dos mujeres emprendedoras extraordinarias- me han hecho ver que estoy haciendo algo mejor para todos, para mis hijas… ¡Que es ahora el momento de tomar decisiones para un futuro mejor, no más tarde, y que no puedo esperar que otros –quienes sean- lo hagan!”