Pazo de Vilane: un ecosistema saludable

 

Un ecosistema saludable proporciona beneficios a los seres humanos y a todos los seres vivos que habitan el planeta. Afortunadamente, con el paso del tiempo, el concepto de sostenibilidad está presente en todos los estamentos de la sociedad pero aunque muchas veces no se sepa, su historia y su puesta en marcha nace hace 25 años. Según el Informe Brundtland de 1987, la sostenibilidad consiste en satisfacer las necesidades de la actual generación sin ocasionar escasez en el futuro. Unos años más tarde, surge la Carta de la Tierra, un documento que presenta una articulación integral de los valores y principios relacionados a la sostenibilidad. El texto fue desarrollado a partir de un proceso altamente participativo global, iniciado en la Cumbre de Río 92 y que culminó en 2000. Los valores de estos documentos siempre han estado presentes en Pazo de Vilane: desde la decisión de instalarse en el medio rural y apostar por la recuperación de un edificio antiguo y rehabilitarlo hasta la diversificación de los cultivos para mantener una tierra sana y rica en nutrientes. La empresa familiar aplica medios de producción en los que se aprovechan todos los recursos que ofrece el entorno y las tierras que rodean el pazo. Es un proyecto integral, de producción cuidada y artesana que está cercano a la naturaleza y a las personas. Nuria nos recuerda: “desde que comenzamos con el proyecto teníamos claro que trabajaríamos con un enfoque sostenible, no porque sea una moda sino porque la Tierra es nuestro hogar y hay que cuidarla y respetarla. Es la única forma, producir alimentos sanos y de calidad. Nuestras gallinas tienen pastos frescos que comer, sitio donde andar, no se tratan con ningún tipo de medicamento perjudicial para la salud, ni hormonas ni antibióticos”. En Vilane se usan los recursos endógenos que se generan en las fincas, como abonar los frutos del bosque con el estiércol que proporcionan las gallinas, utilizar la hierba que se corta en los jardines para acolchar la huerta en el verano o la plantación de castaños para dar cobijo con sus hojas a las gallinas. En ese sentido, a partir del concurso de reutilización de la caja de la gallinita “1 idea, 1 árbol”, durante el próximo otoño, Pazo de Vilane plantará castaños microrrizados de la empresa de biotecnología pontevedresa Hifas da Terra, con los que también se podrán producir setas. Otro elemento fundamental del proyecto familiar es la llevar a la práctica las famosas 3R “reducir, reutilizar y reciclar” en todos las áreas posibles del proyecto. La caja de la gallinita, por ejemplo, está compuesta por cinco papeles de los cuales cuatro son reciclados. Como dice la Carta de la Tierra que “el nuestro sea un tiempo que se recuerde por el despertar de una nueva reverencia ante la vida; por la firme resolución de alcanzar la sostenibilidad; por el aceleramiento en la lucha por la justicia y la paz y por la alegre celebración de la vida”.