6 recetas de dulces de Semana Santa

Torrijas de Semana Santa

Se acerca una época “muy nuestra”: unos días repletos de cultura, tradiciones  y descanso, donde no faltan los dulces de Semana Santa en todas las sobremesas. Por toda España abundan los ricos postres o dulces para merendar o acompañar el café: desde las orejas hasta los buñuelos, pasando por el tocinillo de cielo o las rosquillas. ¿No se te hace la boca agua? 

Saca la caja de huevos camperos de Pazo de Vilane, que empezamos en un santiamén. ¡Tus invitados se morirán de gusto! 

Torrijas

Torrijas

La auténtica emperatriz de las recetas en Pascua. La afición por las torrijas ha crecido entre los últimos años, hasta el punto de que hay declarados fans de este dulce de Semana Santa. 

Lo bueno es que esta receta de torrijas no puede ser más facilona de preparar. En un cazo mezcla leche, azúcar, una rama de canela y la piel de un limón. En cuanto hierva retira del fuego, tapa, y deja enfriar. En esta emulsión fría remoja rebanadas de pan duro. Aparte, bate unos huevos, ve pasando las rebanadas y fríe en abundante aceite de oliva, volteando para que doren bien. 

Escurre en papel secante y espolvorea con azúcar y canela. No esperes a comerlas… ¡Nos encantan calientes!

Rosquillas

Rosquillas caseras

En un bol, vuelca harina tamizada, anís, aceite de girasol, levadura, leche, azúcar y mantequilla, más dos huevos camperos Pazo de Vilane. Si quieres saber las cantidades exactas (muy importante para que te salgan con el punto exacto) consulta nuestra receta de rosquillas

Amasa bien y deja reposar media hora, tapando la masa. Transcurrido este tiempo, mójate las manos con aceite y también la superficie donde coloques las rosquillas. Forma bolitas del mismo tamaño y mete el dedo en el centro. Fríelas en abundante aceite, controlando muy bien la temperatura, para que no se quemen. Retíralas a un papel absorbente e inmediatamente rebózalas en azúcar glas.

Orejas

Amasa en un cuenco harina, levadura, mantequilla fundida, huevos, canela en polvo, anís, azúcar, leche y ralladura de limón, junto a una pizca de sal. Puedes consultar las cantidades exactas en nuestra receta de orejas fritas

Trabaja la masa hasta que no se te pegue a las manos. Luego, ve estirándola con un rodillo para conseguir una lámina muy fina. Si es necesario, divídela en varias partes. 

Luego, corta en cuadrados regulares y ve friéndolos con cuidado (a fuego fuerte, con cuidado para que no se te quemen). Espolvorea con azúcar y canela en cuanto los saques.

Tocinillo de cielo

Tocinillo de cielo

Una receta riquísima que los muy golosos agradecerán. Se cree que este postre de Semana Santa nació en el siglo XIV en el Convento del Espíritu Santo de Jerez de la Frontera (Cádiz), donde las monjas de clausura recibían de las bodegas cercanas grandes cantidades de yemas (no así las claras, que eran usadas en el proceso de elaboración del vino). Idearon así un postre “divino” de aprovechamiento, de textura suave y delicioso.

En contra de lo que pueda parecer en un primer momento, es muy fácil de elaborar; te dejamos nuestra receta de tocinillo de cielo para que no pierdas detalle.

Sólo debes elaborar un caramelo líquido, verterlo en el fondo de una flanera y, aparte, cocer un almíbar con agua, azúcar y corteza de limón. Luego, debes mezclar las yemas con el almíbar ya frío y verterlo con cuidado en la flanera. A continuación, llévalo al baño maría y más tarde al horno. Para finalizar, sácalo de la flanera y desmolda con la ayuda de un cuchillo de punta plana. 

Buñuelos rellenos

Buñuelos de Cuaresma

¿A quién no le apetecen unos buñuelos rellenos después de comer? Sin duda, son uno de los dulces de Semana Santa con más éxito. Da igual cómo los rellenes: con nata, con crema pastelera, con crema de chocolate o incluso con nuestras mermeladas caseras. ¡Siempre desaparecen en tiempo récord! 

Sigue el paso a paso de nuestra receta de buñuelos y no fallarás. Calienta leche en una cazuela y ve añadiendo azúcar, mantequilla, anís, vino moscatel y ralladura de naranja y limón. Cuando hierva, retíralo del fuego e incorpora la harina, volviendo a calentar a fuego medio. Una vez ligada la masa, retira y deja enfriar. En ese momento deberás añadir un huevo batido y remover bien. 

Únicamente quedará freír pequeñas bolas (en tandas reducidas) en aceite bien caliente, pero vigilando bien para que queden dorados, no demasiado hechos. En cuanto estén fríos, ya puedes hacerles un corte con un cuchillo afilado y rellenarlos con lo que más te guste. 

Leche frita

Pon en un cazo ¾ de litro de leche, 6 cucharadas de azúcar, la corteza de un limón, y una ramita de vainilla. Cuando dé el primer hervor, añade poco a poco 8 cucharadas de sémola, removiendo, y deja a fuego lento unos 15 minutos, vigilando que no se desborde. Cuando esté listo, vierte en una fuente plana y cuando la masa esté fría, corta en cuadraditos o círculos iguales. 

Bate dos huevos y reboza: primero en harina, luego huevo y de nuevo en harina. Fríe en aceite caliente y espolvorea con azúcar y un poquito de canela. 

Como habrás podido comprobar, no faltan dulces de Semana Santa para chuparse los dedos. Y es casi una obligación prepararlos (y comerlos) para que no se pierda esta rica tradición gastronómica. Ahora sólo falta que corras a por huevos fresquísimos del Pazo para que te salgan perfectos. 

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