¿Cómo saber si un huevo está malo?

 

El huevo es un alimento cotidiano imprescindible en nuestra lista de la compra. Se puede preparar de múltiples y sencillas maneras y posee un aporte nutricional elevado. Sin embargo, se trata de un producto delicado que hay que manipular de forma correcta para conservarlo en buen estado. 

Es importante seguir unas pautas de conservación y trucos para saber si el huevo está en buen estado y así seguir disfrutando de los huevos camperos de Pazo de Vilane.

La fecha de consumo preferente, 28 días después de la puesta, es el primer paso para saber si el alimento está en buen estado. Podrás verla impresa en la caja de cartón que contiene el producto o en la cáscara de cada huevo. Si te has deshecho de la caja de cartón al guardar los huevos en la nevera, no te preocupes, existen más métodos para conocer su frescura.

Con el huevo abierto

Si ya has abierto el huevo y no estás convencido de su frescura, no pasa nada, antes de cocinarlo puedes saber en qué estado se encuentra. Echa el huevo en un plato, si no se expande demasiado y la yema queda consistente y bien definida, significa que el producto puede consumirse sin problema. En cambio, si la clara y la yema se van expandiendo por todo el plato hasta que los límites entre ambas quedan difuminados, el huevo puede que no esté tan fresco.

Sumérgelo en agua

Uno de los métodos más populares para saber si un huevo está en buen estado es sumergirlo en agua. Es rápido y solo necesitas un vaso de agua para llevarlo a cabo. Echa bastante agua en el vaso, la suficiente para que el huevo pueda cubrirse por completo. Introduce el producto y observa lo que ocurre. Pueden darse tres situaciones:

  • Si el huevo se hunde rápidamente hasta el fondo significa que el alimento está fresco;
  • Si se hunde lentamente, está bien pero hay que consumirlo pronto;
  • Si el huevo no se hunde o flota, puede no estar tan fresco.

Otros métodos

El olor también es un método eficaz: si el producto desprende un mal aroma es que está en mal estado. Algunas personas creen que el color de la yema es síntoma del mal estado del huevo, pero no es así, ya que el color depende del tipo de alimentación que reciba la gallina.

Disfruta de tus huevos camperos

Estos métodos y trucos cotidianos te dejarán seguir disfrutando de tus comidas con huevos camperos de Pazo de Vilane. Sobre todo es importante entender el etiquetado de cada huevo, una serie de dígitos que nos explican la forma de cría de la gallina, el código de la granja, el municipio y la provincia donde se producen el alimento. En el caso de los huevos camperos de Pazo de Vilane, verás el dígito 1, que significa gallinas criadas en libertad.

Puedes optar por lavarlos antes de consumirlos, así como guardarlos en su propio estuche para así protegerlos de los cambios bruscos de temperatura que se producen al abrir y cerrar la nevera. Es recomendable no dejar los huevos ni los alimentos que contengan huevo más de dos horas a temperatura ambiente, especialmente en verano. Si se sirve una comida al aire libre en tiempo de calor (alrededor de 30 grados), es recomendable que no dejes pasar más de 1 hora entre la preparación y el momento de servirla