¿Cómo saber si un huevo está malo?

 

Abres la nevera sin saber qué cocinar y decides hacer un plato con huevos. Pero ¡ay! resulta que no recuerdas cuándo los compraste. ¿Dos semanas, quizá tres? Si te falla la memoria, no te quedes con la duda; tira de nuestras mejores pistas para saber si un huevo está malo. 

El huevo campero es un alimento imprescindible por sus propiedades nutricionales, excelente sabor y versatilidad en la cocina. Una vez adquirido, se suele conservar fresco –en condiciones ideales- hasta 28 días después de su puesta. 

Los huevos de Pazo de Vilane llegan a los lineales de tu tienda muy frescos, ya que nuestra producción es sostenible y controlada, por lo nunca existen excedentes de producto y se suministra a los pocos días de la puesta. 

Por tanto, dispones de más de tres semanas completas para consumirlos (verás la fecha de consumo recomendado en una etiqueta, en su caja), siempre y cuando sigas unas buenas pautas de conservación

Si aun así –por distintos motivos- te preguntas si un huevo está en buen estado, aplica nuestras pistas y sal de dudas: 

3 pistas para saber si un huevo está malo antes de cascarlo:

  1. Como es lógico, la fecha de consumo preferente, que viene marcada en la caja, es tu pista más eficaz. Es el primer paso para saber con seguridad si tus huevos camperos están en buen estado. Siempre recomendamos conservar los huevos Pazo de Vilane en su caja y dentro de la nevera, una vez has llegado de la compra; es la mejor forma de garantizarnos una buena conservación. 

Pero, descuida, si no has conservado la caja, todavía tienes dos pistas más:

2. Sumerge el huevo en agua. Otro truco infalible y rápido. Echa agua en un vaso, la suficiente para que el huevo pueda sumergirse y quede cubierto por completo. Introdúcelo y observa lo que ocurre: 

-Si el huevo se hunde rápidamente hasta el fondo significa que el alimento está fresco; consúmelo sin miedo.

-Si se hunde lentamente, todavía está en buen estado, pero hay que comerlo rápidamente. 

-Si el huevo no se hunde o flota, no estará fresco.

¿Por qué flota cuando está malo y cae al fondo cuando está fresco? Porque los poros de la cáscara, con el paso del tiempo, dejan pasar aire al interior del huevo, formando burbujas que facilitan su flotación. Asimismo, se produce un efecto inverso: sale agua al exterior. Esto provoca que el alimento se vaya deteriorando y pierda peso y volumen. 

3. Agita el huevo suavemente cerca de tu oído, para distinguir si suena. Este es un método menos fiable que el anterior, porque es más subjetivo, pero puede ayudarte. En caso de que emita algún sonido “de choque”, tíralo en seguida. Un huevo fresco conserva su membrana tirante y tersa, por lo que recubre en su totalidad la cáscara, evitando que haya aire en el interior. Si la yema y la clara pueden moverse y chocar contra las paredes interiores, es probable que el huevo no sea fresco. Descártalo.

Por cierto, trata de mover el huevo delicadamente, una agitación excesiva podría dañar la estructura interna del huevo.

¿Has seguido las pistas anteriores, pero todavía quieres cerciorarte? Casca tu huevo campero y sigue nuestros siguientes trucos:

4 pistas para saber si un huevo campero está malo una vez lo has roto

  1. Mal olor. Una pista obvia y definitiva. Si un huevo huele cuando lo has cascado sobre un plato o sartén, tíralo a la basura inmediatamente. No hay mucho más que añadir. 
  1. Una yema descentrada. Si has cascado un huevo y la yema no queda centrada, sino extrañamente situada en un lateral, sospecha de su frescura. 

¿Por qué la yema va moviéndose hacia un lado cuando el huevo está deteriorándose? Porque el huevo contiene ácido carbónico, que se va perdiendo a través de los poros de la cáscara a medida que pasan las semanas tras la puesta. Esto provoca un aumento del PH y el que la yema se descentre. 

  1. Un huevo fresco debe tener dos claras concéntricas, una más densa, otra menos

Un huevo fresco, al cascarlo, presenta dos claras más o menos concéntricas –no “de compás”, claro, pero sí redonditas-. La más cercana a la yema será más densa, la exterior algo menos. Ambas tendrán aspecto gelatinoso, brillante y limpio. 

  1. Desconfía de los huevos cuyos límites entre yema y clara no estén bien definidos. La yema debe destacar en el centro, y ser consistente, redondeada y con relieve respecto a la clara. Si la yema ha invadido la clara o viceversa… ¡No te la juegues!

Por el contrario, el color de la yema (más o menos intenso) no es síntoma de que un huevo esté malo, sino de la alimentación de la gallina. 

Igualmente, no deseches un huevo si ves manchas de tonos marrones en la cáscara, pues esto depende más bien de cuestiones hormonales (en el momento de la formación del huevo en el oviducto de la gallina) que de la frescura. 

Esperamos que con estas pistas puedas salir de dudas respecto a si un huevo está malo o no. No obstante, insistimos en recomendarte que conserves los huevos camperos dentro de la caja de la gallinita de Pazo de Vilane, sobre una de las bandejas de la nevera (y no sueltos, en la zona de la puerta). 

De este modo estarás guardando tus huevos camperos de la forma más segura e higiénica posible.

¿Quieres que Nuria, la gerente de Pazo de Vilane, te resuma en 3 minutos todos nuestros tips para saber si un huevo está malo? ¡Echa un vistazo a este vídeo!