Aprende cómo cultivar tomates con Pazo de Vilane

 

En Pazo de Vilane nos gusta sumergirnos en la naturaleza y aprender de ella. Solemos pasear entre los arándanos y frambuesas con los que elaboramos nuestras mermeladas y en nuestro huerto observamos cada día cómo crecen lechugas, judías y tomates. El tomate triunfa entre grandes y pequeños debido a su exquisito sabor. Dado que su cultivo es muy fácil, muchas personas se animan a plantarlo para autoconsumo, incluso, en el balcón o terraza de su casa. Pero ¿Cómo se cultivan los tomates? ¿Cuándo hay que sembrarlos?¿Qué necesidades tiene la planta? Descúbrelo con Pazo de Vilane.

Cuándo plantar tomates

Según los datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en 2019 se cultivaron más de 5 millones de toneladas de tomate en España y su consumo habitual es de 13,22 kilogramos por persona y año. Esto nos da idea de la importancia de esta fruta. Porque efectivamente el tomate no es una hortaliza, sino una fruta. Es la parte de la planta que crece a partir de una flor polinizada.

Al ser una fruta, el ciclo de desarrollo de la tomatera tiene varias fases hasta el periodo de cosecha: primero se siembra, luego desarrolla raíces, crece la planta, aparecen los primeros frutos y, finalmente, estos frutos crecen y se vuelven de color rojo. 

En España, la producción de tomates se da durante todo el año dado que hay muchas horas de luz y debido a que al cultivar en invernaderos se puede controlar la temperatura. Sin embargo, la temporada del tomate, es decir, su periodo de recogida natural, se da a lo largo de todo el verano. De hecho, durante los meses de junio, julio, agosto, octubre y especialmente septiembre, los tomates presentan un sabor exquisito.

Teniendo en cuenta su recogida, podemos saber que la época de siembra de los tomates se debe realizar entre marzo y mayo. Mientras que si vamos a plantar un esqueje de una tomatera, se debe trasplantar entre abril y julio dependiendo del tamaño y variedad de la planta.

Pasos para la siembra del tomate

Los pasos para sembrar un tomate se realizarán en función del tamaño del terreno que disponemos y del tipo de cultivo que queramos hacer. No es lo mismo plantar tomates en una superficie de veinte metros cuadrados que en una maceta, ni tampoco se puede comparar un cultivo en tierra con un cultivo hidropónico.

Lo que sí que es seguro a la hora de plantar un tomate es que su semilla es delicada. Si sembramos demasiado pronto, las heladas podrían terminar con nuestra cosecha de ahí que la siembra empiece a partir de febrero y que habitualmente las tomateras se cubran durante la noche. Con todo ello presente, los cuatro pasos para cultivar tomates son:

  1. Hacer un semillero. Lo habitual es comenzar el cultivo con un semillero protegido donde pondremos las semillas de tomate. Al cabo de 5 o 10 días, si las condiciones de humedad y temperaturas son adecuadas, en el semillero aparecerán las primeras plántulas que podremos transplantar al huerto.
  1. Trasplante al huerto. Una vez en el huerto, dejaremos entre 40 y 80 centímetros de distancia entre plantas, en función de si la variedad de tomatera escogida es de porte grande, mediano o pequeño. Además, estas plantas necesitan sol directo, riego abundante (aunque no excesivo) y mucho abono por lo que tenemos que trasplantar tomates en un lugar despejado, bien fertilizado y húmedo.
  1. Entutorado. A medida que las plantas van creciendo es necesario hacer el entutorado. Este procedimiento consiste en atar los tallos a cañas o estacas de metro y medio que sirvan de guía y soporten el peso de la tomatera en la época de crecimiento del tomate.
  1. Poda. Eliminar los tallos secundarios ayudará a que la planta invierta todos sus esfuerzos en hacer crecer sus frutos en lugar de crecer desorbitadamente. Una vez llegue la época de cosecha, haber realizado la poda ayudará a coger los tomates más fácilmente.

Cómo cultivar tomates en casa

Para cultivar tomates en casa, los pasos a seguir son los mismos. Simplemente hay que tener en cuenta el espacio del que disponemos y ser conscientes que en un tiesto no se producen las mismas sinergias que en un huerto.

El tomate puede crecer en una maceta siempre y cuando tengamos en cuenta que necesita 20 litros por planta. Si tenemos una maceta con ese volumen, no habrá ningún problema. Bastará con añadir a la maceta el abono, agua y tierra necesario para el desarrollo de la planta. 

Una vez que sabemos cómo cultivar tomates nos queda cosecharlos y disfrutar de su sabor. Recuerda que en Pazo de Vilane tenemos un apartado de recetas donde verás que huevo y tomate maridan bien y no dudes en probar nuestra mermelada de tomate de producción ecológica. En caso de que no sepas dónde adquirirla, echa un vistazo a nuestros centros de distribución.